Curso de inversión · Módulo 6 de 8

Los bonos

Por Carlos Darder

Vamos con los bonos. No porque los use, sino porque el sistema financiero tradicional los presenta como la opción prudente por defecto, y tienes que entender qué son y por qué yo no los uso antes de que alguien te los meta en la cartera.

Qué es un bono

Un bono es un préstamo. Le prestas dinero a un gobierno o a una empresa durante un tiempo, y te devuelve el capital al final más unos intereses fijos por el camino. Es como prestarle 100 euros a un conocido a cambio de 103 dentro de un año: si todo va bien, ganas 3; si no te paga, pierdes los 100.

Bonos de Estado: el mito de la seguridad

A los bonos de los gobiernos se les llama «libres de riesgo». Es falso. Tienen riesgo de impago, y no es teoría: Argentina, Rusia, Grecia, Líbano. En marzo de 2012, quienes tenían bonos de Grecia, un país del euro, sufrieron una quita del 53,5% de lo que habían prestado. Cuando un Estado no paga puedes perder buena parte de tu capital, o todo.

Y aunque pague, hay otros dos riesgos. El de inflación: si te paga un 3% y los precios suben un 4%, pierdes poder de compra. Y el de tipos: si los tipos suben después de comprar tu bono, los nuevos pagan más que el tuyo, y si necesitas venderlo antes de tiempo tienes que hacerlo más barato. En 2022, cuando los bancos centrales subieron tipos, el índice de bonos de Estados Unidos perdió un 13,01%, su peor año desde que se calcula, en 1976.

Bonos de empresa

Los de empresa son más honestos. Una empresa sólida emite deuda para crecer y te paga un interés algo mayor que un Estado, porque, en teoría, es más arriesgada. Pero piénsalo con tu propia cabeza: ¿es más probable que deje de pagar Microsoft, con calificación AAA y décadas de beneficios crecientes, o un país con déficit todos los años y una deuda que no para de subir? Si vas a estar en bonos, mejor prestarle a una empresa real con un balance real.

Mi objeción de fondo

Aun así, mi problema con los bonos es el mismo. El riesgo hay que medirlo en relación con lo que puedes ganar. En un bono lo máximo que ganas es poco, un interés que casi siempre apenas supera la inflación, y lo máximo que puedes perder es todo. Riesgo de pérdida total a cambio de una rentabilidad real mínima: no me compensa para el largo plazo.

Cuándo sí tienen sentido

Para un dinero que vas a necesitar en uno o dos años, por ejemplo para comprar un coche, una letra o un bono a corto plazo puede servir para aparcarlo con algo de interés. Pero eso no es invertir, es aparcar. Para todo lo demás, el oro hace el trabajo de protección con un perfil de riesgo mucho más honesto, como vemos en el siguiente módulo.

Siguiente: Módulo 7. Oro, plata y materias primas. Índice del curso.

Escrito por Carlos Darder, licenciado en Economía y fundador de Catallaxis Capital.

Fuentes del curso. Índice de Libertad Económica 2026: Heritage Foundation. Creación de dinero: Banco de Inglaterra, «Money creation in the modern economy», 2014. Salario mínimo en gramos de oro: Tu ahorro se devalúa por diseño. Grecia 2012: Mecanismo Europeo de Estabilidad. Bonos en 2022 (Bloomberg US Aggregate, −13,01%): Ohio Retirement Study Council. Zimbabue: Hanke y Kwok, Cato Journal, 2009. Bancos centrales y oro: World Gold Council. Bitcoin y la Escuela Austriaca: BCE, Virtual Currency Schemes, octubre de 2012, recuadro 2.