Si has llegado hasta aquí ya sabes que la moneda moderna no representa ningún bien: es papel respaldado por la promesa de un gobierno, y los gobiernos rompen esa promesa emitiendo más.
Sabiendo eso, la pregunta de sentido común es: ¿en qué ahorras?
La respuesta más antigua es el oro y la plata. No porque sean bonitos, sino porque llevan miles de años funcionando como dinero en casi todas las culturas, y lo siguen haciendo hoy, tengas el gobierno que tengas.
Lo que pasa cuando una moneda muere
Alemania en 1923, Zimbabue en 2008, Venezuela en la última década. El patrón se repite: la moneda estatal se hunde, la gente deja de aceptarla y se refugia en monedas extranjeras, en oro y en plata. En noviembre de 2008, en Zimbabue, los precios se duplicaban cada 24,7 horas.
Por qué el oro
El oro no paga dividendos ni genera beneficios. No es una empresa que crece. Hace una sola cosa: conservar poder de compra a lo largo del tiempo. No tiene deudas, ni consejo de administración, ni puede quebrar. Su precio oscila, a veces mucho, pero su existencia no está en cuestión.
Y fíjate en quién lo compra. Los bancos centrales, los mismos que dicen que el oro es una reliquia del pasado, han sido compradores netos de oro todos los años desde 2010, según el World Gold Council.
Por qué la plata
La plata tiene las mismas propiedades monetarias que el oro y además un uso industrial importante: paneles solares, electrónica, medicina. Se mueve más que el oro, hacia arriba y hacia abajo. Si el oro es defensa pura, la plata es defensa con algo de ataque.
Cómo comprarlos
No hace falta guardar lingotes en casa, aunque tener algo físico tampoco está mal. Lo más práctico es un ETC con respaldo físico: un producto que cotiza en bolsa y que compra el metal de verdad y lo guarda en una cámara a tu nombre. Lo que evito son los productos sintéticos, que siguen el precio sin tener el metal detrás: en una crisis, que es justo cuando los necesitas, dependen de que cumpla el banco que firmó el contrato.
Estas posiciones no están para hacerte rico deprisa. Están para que, cuando todo lo demás caiga, una parte de tu patrimonio aguante.
Siguiente: Módulo 8. Bitcoin. Índice del curso.