El S&P 500 es uno de los índices más seguidos del mundo, y comprarlo desde España es más fácil de lo que parece. Antes conviene conocer tres trampas: una legal, otra de divisa y otra de concentración.
Qué es el S&P 500
Es una lista de las 500 mayores empresas de Estados Unidos que cotizan en bolsa, creada por Standard & Poor's el 4 de marzo de 1957 y elaborada hoy por S&P Dow Jones Indices. Apple, Microsoft, Google, Amazon y otras 496 más. Cuando oyes «la bolsa americana ha subido hoy un 1%», muchas veces hablan de este índice.
No todas pesan lo mismo. Cada empresa cuenta según lo que vale en bolsa, como en una comunidad de vecinos donde cada uno vota según los metros de su piso: los áticos grandes deciden más que los estudios. Por eso las grandes tecnológicas mueven el índice mucho más que una eléctrica mediana.
Por qué tanta gente empieza por aquí
El 19 de diciembre de 2007 Warren Buffett apostó un millón de dólares, para una organización benéfica, a que un simple fondo indexado al S&P 500 batiría en diez años a lo que eligieran los profesionales. La gestora Protégé Partners aceptó y eligió cinco fondos de fondos que a su vez invertían en más de 200 fondos de inversión libre, gestionados por algunos de los profesionales mejor pagados de Wall Street.
En 2008 los cinco perdieron menos que el índice, que cayó un 37,0%. Después, en cada uno de los nueve años siguientes, los cinco en conjunto quedaron por detrás. Al cerrar 2017 el fondo indexado había ganado un 125,8%, un 8,5% anual. Los cinco fondos de fondos, entre un 2,8% y un 87,7%. Sus comisiones, de alrededor de un 2,5% al año según Buffett, se cobraron todos los años, ganaran o perdieran.
No hace falta saber más que nadie. Basta con no pagar a alguien que dice saberlo.
Cómo comprarlo desde España
Nadie compra las 500 empresas una a una. Se compra un producto que las lleva todas dentro, y hay dos formas.
Un fondo indexado al S&P 500. Lo compras a través de la gestora o de un comercializador de fondos. Su ventaja en España es fiscal: puedes traspasarlo a otro fondo sin pagar impuestos.
Un ETF del S&P 500. Lo compras en bolsa, a través de un broker. Por ejemplo, el iShares Core S&P 500 UCITS ETF, con código ISIN IE00B5BMR087, cobra un 0,07% al año, está domiciliado en Irlanda y reinvierte los dividendos. Lo citamos para que veas cómo es uno, no como recomendación.
Cuál de los dos te conviene lo explicamos en Fondo indexado o ETF: cuál conviene en España. El código ISIN es la matrícula del producto: búscalo por él y no por el nombre, porque hay muchos con nombres casi iguales.
La trampa legal: por qué no puedes comprar VOO o SPY
Si buscas en internet verás que en Estados Unidos se habla de ETF como VOO o SPY. Desde España, como pequeño ahorrador, normalmente no puedes comprarlos. Desde 2018 el reglamento europeo PRIIPs exige que cualquier producto de este tipo vendido a pequeños ahorradores tenga un documento de datos fundamentales en formato europeo, y las gestoras americanas no lo preparan porque no venden aquí. Los brokers europeos bloquean la compra.
No pasa nada: las mismas gestoras tienen versiones europeas, las que llevan UCITS en el nombre, que copian el mismo índice.
La trampa de la divisa
Aunque compres el ETF en euros, lo que tienes dentro son empresas americanas que valen en dólares. Si el índice no se mueve pero el dólar cae un 10% frente al euro, tu inversión vale un 10% menos medida en euros. Y al revés si el dólar sube. Es como cobrar el alquiler de un piso en Nueva York: el piso puede no cambiar de precio, pero lo que te llega a tu cuenta en euros sí cambia.
La trampa de la concentración
Quinientas empresas parecen muchas, pero son todas de un mismo país, y una buena parte de un mismo sector: la tecnología pesaba un 38,0% del índice a 30 de junio de 2026. Si a Estados Unidos o a sus tecnológicas les va mal durante unos años, el índice entero lo nota.
El S&P 500 es una gran inversión, pero no debería ser la única. Lo que reparte el riesgo es combinarlo con empresas de otros países y otros sectores, y con una parte en oro, que no depende de ninguna empresa ni de ningún país. Lo explicamos en La inversión más segura que existe.
Cómo hacerlo, en orden
Primero, decide una cantidad que puedas aportar todos los meses sin fallar, aunque sea pequeña. Segundo, elige el formato, fondo indexado o ETF, y búscalo por su ISIN en un broker con comisiones bajas: comparamos los principales en Los mejores brokers para invertir desde España. Tercero, programa la aportación mensual y no la toques cuando el mercado caiga, que caerá. El tiempo hace el resto: lo puedes ver en la calculadora de interés compuesto.
Con qué combinarlo y en qué proporción según tu situación es lo que trabajamos en la primera sesión. Los pasos previos, si empiezas de cero, están en Empieza a invertir desde cero.
Contenido educativo. No es asesoramiento financiero personalizado ni una recomendación de compra de ningún producto. Rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.